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Construyendo cultura de paz desde la familia

Publicado por: 
ilfameditor

La palabra paz sin lugar a duda se encuentra cargada de innumerables significados, mismos que a lo largo de la historia han adoptado diferentes manifestaciones y descripciones dependiendo del contexto; ha sido una realidad primigenia en todos los tiempos humanos.

La paz puede estudiarse como un hecho intangible, como equilibrio, aspectos que conforman al individuo, se percibe, se siente, como un estado de bienestar, de tranquilidad, una forma de vivir que ofrece seguridad, confianza y alegría (Muñoz, 2009), o también, como algo que se presenta en todos los aspectos de la persona, ya que los seres humanos hemos desarrollado imaginarios e ideas para la paz.

El desarrollo del concepto de “Cultura de Paz” corresponde al trabajo de organizaciones internacionales, como Naciones Unidas (ONU), a través de su Agencia para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), comprometidas con el anhelo de alcanzar la paz en las relaciones internacionales entre las naciones para aportar al debate con relación a la Cultura de Paz, definiéndola como una serie de valores, actitudes y comportamientos que rechazan la violencia y previenen los conflictos, tratando de atacar sus causas mediante el diálogo y la negociación entre las personas, los grupos y las naciones.

El concepto se basa en los principios de la Carta de las Naciones Unidas y en el respeto a los derechos humanos, la democracia, la tolerancia, la promoción del desarrollo, la educación para la paz, la libre circulación de información y la mayor participación de la mujer como enfoque integral para prevenir la violencia y los conflictos (ONU, 1999); aspectos que han sido desarrollados a través de innumerables resoluciones: Declaración de Yamusukro (UNESCO, 1989), la Agenda para la Paz (ONU, 1999), Decenio Internacional de una Cultura de Paz y No Violencia (ONU,2001-2010) y, en la 53/243 Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura  de Paz (ONU,1999) hasta la Declaración de las Metas Globales y los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ONU, 2015).

La implementación y adopción por parte de los estados del concepto de la Cultura de Paz ha sido clave para poder visionar, diseñar e implementar la construcción de la misma, en diferentes espacios de la sociedad, reflexionando sobre su plena vigencia como elemento fundamental para un pleno desarrollo de la vida de los seres humanos. De la misma manera, se enfatiza en la educación como eje principal para esta transformación, vinculándola con el papel que tiene la familia, los medios de comunicación, la sociedad civil y los políticos para alcanzar los fines de la cultura de paz en el mundo.

La imperiosa necesidad de implicar a las familias en la educación pacificadora, requiere desarrollar formas de pensamiento crítico ante la sociedad; reflexionar y asumir valores, normas y actitudes facilitadoras para la convivencia, capaces de dar respuesta a los problemas que se les plantean diariamente; reconocer y aceptar los valores que existen en la diversidad de los individuos, los sexos, los pueblos y las culturas; y desarrollar la capacidad de comunicar, compartir y cooperar con los demás (Naciones Unidas, 1994).

Debemos ser conscientes de que el espacio familiar es idóneo para el aprendizaje de la cultura de paz, no como un valor absoluto sino como un proceso vivencial en construcción, lo que implica que “el ejemplo enseña a los hijos”; es decir, no solo se debe hablar de valores, sino que se los debe vivir y practicar; esto permite la integración de estas conductas a través de la observación y la demostración. Para el desarrollo de actitudes y conductas que promueven valores como el respeto, la tolerancia, el diálogo y la resolución no violenta de los conflictos, es fundamental establecer procesos de comunicación activa entre los miembros de la familia, a fin de mejorar la convivencia entre padres e hijos.  

 

Bibliografía

  • Hinojosa-García, M. B. y Vázquez-Gutiérrez, R. L. (2018). La familia como elemento mediador entre la Cultura de Paz y la violencia cultural. Justicia, (34), 434-455. doi: 10.17081/just.23.34.2901
  • Moreira-Aguirre, D. G. (2012). Diseño de una política pública de Cultura de Paz para el cantón Loja (Tesis Doctoral). Universidad de Granada, España.
  • Muñoz, F. A. (2009). Clío y eiréne. Una paz conflictiva e imperfecta. Reflexión Política11(21). Colombia.
  • Organización de las Naciones Unidas (ONU). (1992). Agenda de la paz (A/47/277 – S/24111). Recuperado de http://www.institut-gouvernance.org/IMG/pdf/dossier-pluralisme-es-decemb...
  • ONU. (1999). Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz (A/RES/53/243). Recuperado de http://www.un.org/es/ga/63/plenary/B_peace_culture.shtml
  • UNESCO. (1989). Declaración de Yamusukro sobre la Paz en la mente de los Hombres.  UNESCO. Costa de Marfil: UNESCO.
Autor: 

Dra. Diana Gabriela Moreira Aguirre - Cátedra Unesco de Cultura y Educación para la Paz