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La bioética y su relación con la familia

Publicado por: 
ilfameditor

Aunque la Bioética surgió a mediados del siglo XX, cada día destaca más su importancia y utilidad en todas las ciencias de la vida, en vista de que los avances científicos deben estar resguardados por los principios de esta ciencia para procurar el bien común y el respeto a la dignidad humana.

La Bioética surge con el objeto de controlar el uso y el abuso de los avances científicos, promocionando un sistema de valores a ser considerados para procurar beneficios y evitar causar daños a la humanidad con los resultados de dichos avances. En este contexto, la Bioética está directamente relacionada con el ámbito familiar. 

Numerosos estudios científicos dan cuenta de la manipulación genética en seres humanos, causando graves repercusiones en las familias.  Algunas desean “mejorar la raza” y, por tanto, han sometido a sus hijos en estado embrionario al proceso de perfeccionamiento genético, es decir, los embriones son tratados como objetos, cuyas características son seleccionadas por los padres. 

Muchos embriones mueren durante estas prácticas.  Como lo refiere Di Pietro (2019), “los datos de la biología y la genética confirman que el embrión humano es un individuo humano y, en cuanto tal, deben respetarse sus derechos fundamentales, ante todo el derecho a la vida” (pp. 164-165).  Otro tipo de manipulación genética tiene relación con la cura de enfermedades. En este punto es necesario considerar si el ejercicio de estas prácticas son éticas o solo responden a un determinado fin. 

Finalmente, podemos mencionar la fecundación artificial como otra práctica de manipulación en seres humanos. Éstos y otros problemas éticos que se generan a la luz de los avances científicos y tecnológicos son preocupación de la Bioética, que tiene como pilar fundamental el respeto a la dignidad humana. 

La Constitución de la República del Ecuador reconoce a la familia en sus diversos tipos, siendo obligación del Estado protegerla como núcleo fundamental de la sociedad y garantizar las condiciones que favorezcan integralmente la consecución de sus fines al tenor de lo dispuesto en el artículo 67.

La realización integral de la persona humana está ligada al ámbito familiar.  La familia es el centro en donde se desarrolla la vida, en donde el ser humano adquiere sus primeros aprendizajes y en donde encuentra el apoyo necesario para enfrentar los problemas que se suscitan en el diario vivir. 

Los valores inculcados en este entorno serán los que definan la personalidad del individuo y, por ende, su forma de actuar ante la vida puesto que lo que se haga o se aprenda en el seno familiar repercutirá forzosamente en la sociedad.   “La familia contesta y supera cualquier forma de individualismo y de colectivismo.  De ese modo la familia pone las bases para una convivencia social informada y guiada por auténticos valores personalistas” (Ríos, 1998, citado por Parada Navas, s/f, pp. 24-25).

La Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos reconoce las repercusiones que pueden tener en las familias las decisiones relativas a las cuestiones éticas relacionadas con la medicina, las ciencias de la vida y las tecnologías conexas.  La Bioética, por tanto, cumple o debe cumplir un papel preponderante en la familia, enraizando sus principios para que se conserven y se refuercen -en su entorno- los valores éticos, creando conciencia en la aplicación y el uso de la medicina y la tecnología, las cuales avanzan a grandes pasos, intentando, en algunas ocasiones, imponer estilos o prácticas de vida que vulneran la dignidad humana. 

Al ser la familia la base fundamental de la sociedad, en su seno está la obligación de formar un ser humano íntegro que contribuya a construir una sociedad pacífica y respetuosa de los derechos humanos.  Una familia sólida e íntegra no será parte de los avances científicos que cosifican al ser humano, y la Bioética siempre estará velando para que no se cometa abusos en estos avances, protegiendo, ante todo, la dignidad de la persona humana.

Referencias bibliográficas

  • Constitución de la República del Ecuador (2008)
  • Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos (2005)
  • Di Pietro, M. (2009). Bioética, educación y familia. Loja: Ediloja Cia.Ltda. pp. 164-165
  • Parada Navas, J. (s/f). Las investigaciones bioéticas: “Pensar” en la familia.  Recuperado el 06/06/2016 de: http://antonianumroma.org/public/pua/dispense/1%20Bioetica%20y%20familia.pdf
Autor: 

Dra. Silvana Erazo Bustamante - Docente Utpl - Miembro Equipo Interdisciplinar ILFAM